Bitácora semana 3
Pensamiento Elegante
Por: Mariana Paz Granados
En la clase de esta semana hablamos sobre el concepto de pensamiento elegante, propuesto por el filósofo José Carlos Ruiz, el cual se basa en la opción de elegir y como en esta época de tanta información que tenemos a nuestro alcance hay que saber que elegimos ver o con que nos quedamos. De este concepto se deriva el de la neofilia el cual habla sobre cómo ahora hay una adicción por lo nuevo y no nos permitimos saborear lo que ya tenemos, lo que a mi parecer hace que se cree más contenido nuevo, el cual al final no nos aporta en nada.
Teniendo en cuenta una
entrevista que le hace el podcast GA_P talks a José Carlos Ruiz, me gustaría
explorar la diferencia entre contemporaneidad y simultaneidad. Desde lo
que entendí, contemporaneidad se refiere a cómo un individuo busca imitar al resto,
pero siempre busca estar relacionado con ellos. Es decir, si veo que todos
están corriendo, por ejemplo, yo también voy a salir a correr, pero voy a
buscar que los demás noten mi acción y se den cuenta que los acompañó en lo que
hacen, más que imitarlos. Por otro lado, la simultaneidad se refiere a cómo un
individuo va a querer hacer lo mismo que el resto, al mismo tiempo, como su
nombre lo indica simultáneamente, pero no le interesa que los demás noten su
acción porque simplemente busca recrear lo que otros hacen, pero no busca tener
una conexión con ellos. Entonces, siguiendo el ejemplo que mencione arriba, si
yo veo que los demás están corriendo yo también lo voy a hacer, pero no me va a
interesar que noten lo que hago, porque aquí la acción se vuelve un poco
egoísta y solo busco hacerlo porque a mí me importa y porque quiero, pero no
porque me interesa compartirlo con el resto.
Por otra parte, desde
lo que dice José Carlos Ruiz. La felicidad se basa en cómo nos esforzamos por
construir nuestra identidad desde el yo, sin influencias externas, sino concentrándonos
en construirla y formarla individualmente. La post felicidad es un concepto que
desde los 2000, según José Carlos, ha sido instrumentalizado por la economía
donde se relaciona el trabajar con el concepto de felicidad y con conseguir o
sentirse feliz. Este concepto también se ha instrumentalizado, con ministerios
de la felicidad, lo cual me recordó como en países como China o Japón esto se
implementa, ya que, aunque estos países son prósperos económicamente, han
dejado de lado la felicidad y han visto necesario crear un ministerio de este
tipo para asegurar que las personas se sientan y estén bien. Algo que también
me pareció interesante fue como ahora la felicidad se ha convertido en un
objetivo que todos buscamos alcanzar, cuando antes la felicidad era
consecuencia de alguna acción, por ejemplo, si yo me ponía a hacer un pastel
sentía felicidad como consecuencia de hacer esto, pero si veo la felicidad como
objetivo, ahora voy a hacer el pastel para sentirme feliz.
Ligado al concepto de
felicidad y post felicidad, la anorexia léxica se refiere a cómo una persona
reduce su marco conceptual y cada vez usa menos palabras y conoce menos
vocabulario. Además de que solo le interesan las expresiones que están llenas
de emociones y los conceptos se reducen a la experiencia personal que tiene el
individuo sobre este, entonces la persona pierde o no centra su atención en
aprender más sobre un concepto porque solo le interesa poder relacionarlo con
su experiencia personal. Por ejemplo, tomamos el concepto de felicidad, a una
persona no le va a interesar la definición “global” o completa de este, porque
solo le interesa poder relacionarlo con la experiencia personal que ha tenido
frente a este concepto
Ahora, hablando sobre
el consumo de contenidos y las redes sociales. Creo que, si hemos naturalizado
el consumo de contenido superficial, pero pienso que no es que nos resulte
incómodo enfrentarnos a ideas complejas y profundas, sino que hasta cierto
punto no nos interesa y el mismo internet no nos da tiempo de profundizar en
temas más complejos porque estamos saturados de información. Esto me acordó a
una clase que vimos en teorías de comunicación 2, donde hablamos sobre cómo por
esta misma saturación de contenido nos informamos sobre varios temas al mismo
tiempo y de manera superficial, pero nunca vamos más allá de la información que
nos presentan los medios de comunicación y las redes sociales porque creemos
que lo superficial ya es suficiente. Por esta misma razón, ya casi no se
publican contenidos de calidad, porque para qué hacerlos si las personas no le
van a prestar atención y van a sentir que con leer la primera página del post o
de la noticia ya van a estar informados.
Entonces, ¿el problema
radica en el contenido que consumimos o en la forma en que lo consumimos?
Teniendo en cuenta lo que mencioné anteriormente, pienso que hay un círculo
vicioso con respecto a si el problema está en el contenido que consumimos, o en
la forma en que lo consumimos. Porque ya que consumimos contenidos de manera
rápida y sin prestar mucha atención a lo que estamos viendo, no tenemos tiempo
de procesar lo que consumimos por lo que terminamos sin cuestionarnos lo que
vemos y nos convertimos en una audiencia pasiva la cual básicamente puede ver
todo lo que le presente su algoritmo. Entonces, el problema radica en que el
contenido de lo que consumimos ya no es de calidad por la manera masiva en la
que consumimos.
Por último, para
implementar un pensamiento más crítico y elegante en las redes sociales voy a
prestar más atención a los contenidos que estoy viendo y si realmente me
aportan algo o solo me distraen de lo que hago. Y también voy a intentar evitar
entrar a redes sociales a manera de distracción y buscar otras formas en las
que me puedo entretener.
Comentarios
Publicar un comentario