Bitácora semana 2
¿Hay privacidad en las redes sociales?
Por: Mariana Paz Granados
Esta era la segunda vez que estaba en la clase de teorías de comunicación 3, recuerdo que ese día estaba muy cansada, pero de todas formas me emocionaba tener esta clase ya que para mí se siente como salirse un poco de la rutina y aprender de maneras diferentes. Era jueves y recuerdo haber visto que habían cambiado el salón de clases, así que fui con un poco más de tiempo para poder encontrar el salón sin ningún problema, ya cuando las personas comenzaron a llegar el profe comenzó la clase.
Lo primero que hicimos
fue leer las bitácoras de la semana pasada con una dinámica que se llama
“popcorn”, donde una persona comenzaba a leer y cuando llegara a un punto
aparte o un punto en la lectura donde se pudiera hacer una pausa, decía popcorn
y el nombre de una persona para que continuara con la lectura. De esta manera
leímos dos bitácoras las cuales tenían como tema central lo que habíamos hecho
en la primera clase, pero estas dos personas lo narraban de maneras tan
diferentes que me hicieron caer en cuenta de lo increíble e interesante que es
como cada uno de nosotros puede tener perspectivas y pensamientos distintos
sobre un mismo tema en común.
La clase continuó y
varias personas compartieron anécdotas de cómo lo que las personas publican en
redes sociales ha llegado a afectar sus vidas laborales o personales. Y con
esto llegamos a la conclusión de que no es que no se pueda publicar nada en redes
sociales, pero sí es importante tener presente que tipo de cosas compartimos ya
que esto nos podría afectar en el futuro.
Siguiendo con el tema
de las redes sociales, vi un documental llamado “Las víctimas de Facebook” el
cual habla sobre diferentes situaciones en las que publicaciones en esta red
social han afectado de alguna manera las vidas de las personas y las han hecho
perder trabajos o en algunos casos las han puesto en riesgo. Pero no todo es
negativo, en otros casos esta red social ha ayudado a capturar delincuentes o
ha servido para potenciar la carrera de una persona. Teniendo esto en cuenta,
hay algunas cosas de este documental que me han parecido interesantes
como:
Los usuarios, en este
caso de Facebook, son los productos que estos medios venden, ya que no somos
consumidores, sino que esta, y las demás redes sociales, nos ven como un
producto que pueden vender por medio de la información que compartimos. Y ahora
es todavía más fácil conseguir estos datos personales ya que las redes sociales
lo vuelven un paso obligatorio para poder usarla correctamente y acceder a todo
lo que ofrecen. Algo que me sorprende es que estas redes hacen ver el compartir
datos una actividad divertida que va a hacer que nuestros seguidores sepan más
de nosotros, pero nunca pensamos en si verdaderamente esa información solo se
queda en nuestro perfil o si es usada para otras cosas o con otros fines.
Otro tema que muestra
el documental son unos disturbios en Vancouver donde varias personas se tomaron
fotos y las compartieron, pero, nuevamente, no tuvieron en cuenta los efectos
que eso podría tener a largo plazo y terminaron involucradas en un caso de
linchamiento digital, o también llamado cancelación. Este acontecimiento se
puede relacionar con el caso de Epa Colombia, donde unos videos de ella
vandalizando y dañando una estación de Transmilenio en las protestas de 2019 se
hicieron virales, y hace poco fue condenada a 5 años de cárcel por esto. Estas
dos situaciones muestran el alcance que pueden tener las redes sociales y, como
decía el documental, lo publicado perdura en el tiempo y nunca sabemos
verdaderamente el impacto que una publicación puede tener.
Finalmente, un
concepto que me llamó la atención fue el de “olvido social”. El documental lo
explica diciendo que en las redes sociales nunca hay o no existe el olvido
social, porque como lo he dicho antes, lo que publicamos perdura en el tiempo.
Por ejemplo, es muy diferente si yo a mis amigos les digo algo y un tiempo
después se les olvida, a que lo publique en alguna red social y varias personas
puedan ver esto cada vez que quieran. Esto me hace recordar las situaciones que
han pasado con varias personas famosas, donde los comienzan a cancelar por
cosas que subieron/dijeron en alguna red social hace varios años, pero de todas
formas los termina afectando en el presente y, en situaciones extremas, puede
llegar a afectar o terminar con sus carreras.
Luego de compartir las
anécdotas y hablar sobre las redes sociales, el profe nos explicó cómo iba a
ser la dinámica con las bitácoras y nos dijo que debíamos crear una cuenta en
X/Twitter para subir ahí las bitácoras. Esta manera de compartir nuestras bitácoras
se me hizo super rara ya que nunca había estado en una clase en la que usaramos
las redes sociales de manera activa o para trabajos de clase, pero me pareció
una manera muy chévere de compartir lo que pensamos con cada clase que pasa y
personalmente me gusta que esta dinámica va a hacer que pueda escribir más,
porque aunque me gusta hacerlo, pocas veces saco tiempo para escribir y espero
que al terminar el semestre genere un hábito para así poder descargarme un poco
de lo que me pasa en la semana, aclarar mis ideas y poder generar un registro
que me ayude a recordar lo que pasa en mi vida.
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