Bitácora semana 8
Navegando en un mundo de noticas falsas
Esta semana
continuamos con las presentaciones sobre autores influyentes en el estudio de las
teorías de comunicación. Donde aprendí sobre Ramon Nogueras, psicólogo y
profesor español, autor del libro “Por qué creemos en mierdas”. Él se centra
más que todo en estudiar el alcance que noticias o información falsa puede
tener en la sociedad, pero también intenta comprender porque creemos firmemente
y fácilmente en este tipo de información. Al hacer esto introduce el concepto
de bulo, el cual se refiere a información falsa que se difunde como si
fuera verdadera y gracias al alcance que tiene el internet y las redes sociales
esta se propaga rápidamente, y estos se caracterizan por ser carentes de
evidencia y fundamentación.
Teniendo esto en
cuenta, vimos algunos ejemplos de cómo este concepto se ve “en la vida real”,
como cuando los hinchas del Junior de Barranquilla creyeron que habían ganado
una final porque alguien había publicado que esto era así en Twitter, pero esto
terminó siendo falso. Este ejemplo no es tan grave y puede ser hasta gracioso,
pero nunca sabemos el alcance que una noticia falsa puede tener ya que, como lo
vimos en clase, estas pueden llegar a tener un impacto grave y duradero en la
vida de una o varias personas. Por ejemplo, si constantemente una persona ve
información falsa sobre migrantes, puede comenzar a estigmatizarlos o tener
percepciones erróneas frente a este tema.
Otro aspecto que me
llamó la atención fue el de ¿por qué creemos tan fácilmente en las noticias
falsas?, tema que Nogueras aborda desde una mirada psicológica. Según él, esto
pasa porque vemos todo tipo de información tan rápida e instantáneamente que
creemos en lo que vemos sin cuestionarnos la veracidad de nada (como si
estuviéramos en automático) y como si esto no fuera poco también buscamos más
información al respecto para confirmar lo que vemos, y nos quedamos en la
primera impresión sin intentar cuestionar el contenido que consumimos.
Personalmente, también creo que hacemos esto porque es más fácil creer que todo
lo que vemos es verdad, a tomarnos el tiempo de investigar la veracidad del
contenido que consumimos.
Esto, pienso que se
relaciona bastante con la constante saturación de información en la que vivimos
donde nos quedamos en lo superficial del contenido, pero no nos interesa saber
más sobre este porque ya estamos pensando en pasar al siguiente, es como si
fuéramos adictos al hecho de saber más, y como lo vi en la clase de teorías de
comunicación II, preferimos saber poco de muchos temas que saber mucho de un
solo tema. Pues creemos que de esta manera podemos participar en una mayor
cantidad de conversaciones en el mundo digital y en el mundo real, pero
entonces deberíamos preguntarnos ¿Qué tan valiosas son las conversaciones que
tenemos actualmente?
Por otra parte, un
tema del que habla Ramon Nogueras en su libro es de cómo las redes sociales
ayudan en gran medida a la viralidad de noticias falsas y cómo los algoritmos
favorecen el contenido llamativo o amarillista. Por una parte, las redes
sociales permiten que la información se comparta instantáneamente a una
audiencia masiva. Esta velocidad facilita que las noticias falsas se viralicen
antes de que puedan ser verificadas. Y como lo vimos durante las protestas del
2019 en Colombia, las noticias falsas a menudo apelan a las emociones, como el
miedo, la ira o la sorpresa, por lo que este tipo de contenido es más propenso
a ser compartido, lo que aumenta su viralidad.
Por otra parte, los
algoritmos están diseñados para hacer que el usuario participe lo más posible,
esto significa que priorizan el contenido que genera clics, comentarios y
compartidos, incluso si es falso o engañoso, aspecto que obviamente contribuye
a la divulgación de contenido que no ha sido verificado. Así mismo, los
algoritmos nos presentan información que coincide con nuestras creencias
existentes, lo cual puede reforzar la exposición a noticias falsas y limitar
nuestra exposición a perspectivas diversas. Aspecto que, creo, es el único que
puede hacernos “despertar” del bucle de noticias falsas en el que a veces nos
sumergimos.
Por último, pienso que
cada vez es más difícil discernir qué contenido es verdadero en las redes
sociales, más ahora con el auge de las IA, por lo que es nuestro deber ser
críticos con el contenido que consumimos, cuestionar lo que vemos y lo más
importante, explorar diferentes perspectivas de un mismo tema para, de esta
manera, construir una opinión informada y evitar creer ciegamente en mierd*s.
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