Bitácora semana 9
Sesgos cognitivos en el mundo digital
Por: Mariana Paz
Granados
Esta semana tratamos
varios temas bastante interesantes y que cada vez más me van dejando claro que
las redes sociales nos están consumiendo y están cambiando la manera en la que
nos relacionamos con las comunidades que nos rodean. Antes de la presentación
sobre sesgos la verdad no sabia que existieran tantos, ni que estos definieran
tan bien nuestro comportamiento en las redes sociales y en la vida
real.
Teniendo esto en
cuenta, en la era digital, los sesgos cognitivos influyen en la manera en que
consumimos, compartimos y reaccionamos a la información en redes sociales. Por
lo que me gustaría analizar tres publicaciones que reflejan distintos sesgos
cognitivos y su impacto en la percepción y el comportamiento de los usuarios.
El primero es el
sesgo de correspondencia:
Publicación analizada:
Un tweet viral que criticaba duramente a una celebridad por ser vista en una
fiesta durante una crisis social, sin contexto adicional.
El sesgo de
correspondencia ocurre cuando atribuimos el comportamiento de una persona a sus
rasgos personales, sin considerar factores situacionales, o ir más allá de lo
evidente . En este caso, los usuarios asumieron que la celebridad era
indiferente o egoísta, sin cuestionar si había otras circunstancias (por
ejemplo, si la foto era antigua o si estaba allí por un motivo justificable y
comprensible). Este sesgo amplifica la cultura de la cancelación, donde las
personas reaccionan rápidamente haciendo juicios sin entender la situación,
generando polarización y desinformación.
El segundo es el
favoritismo de endogrupo:
Publicación analizada:
Un hilo de Twitter donde usuarios de un partido político justificaban las
acciones controvertidas de su candidato, mientras criticaban las mismas
acciones en el opositor.
Este sesgo nos lleva a
favorecer a aquellos con quienes nos identificamos, o hacen parte de nuestro
grupo o comunidad y a juzgar de manera más severa a los que consideramos
externos a nuestro grupo. En redes sociales, esto refuerza burbujas
ideológicas, donde los usuarios interactúan principalmente con contenido que
confirma sus creencias, sin siquiera darse cuenta. Como resultado, se genera un
ambiente hostil hacia el "otro" y se dificulta el debate abierto, ya
que cada grupo refuerza su propia narrativa sin considerar perspectivas
alternativas y siempre busca protegerse o validarse entre sí, pasando por alto
las opiniones de grupos que puede que no piensen igual, pero pueden enriquecer
el debate en redes sociales.
Por último, el
efecto Spotlight:
Publicación analizada:
Un TikTok en el que una persona expresaba ansiedad extrema porque creía que
todo el mundo estaba juzgando su apariencia en un evento social.
El efecto Spotlight se
refiere a la tendencia de sobre estimar cuánto los demás notan o se enfocan en
nosotros. En redes, este efecto se puede amplificar, lo cual se traduce en un
miedo constante a las opiniones de los demás, lo que influye en la autoimagen y
en cómo nos presentamos y percibimos en línea. Lo cual puede aumentar la
presión por proyectar una imagen perfecta en redes, contribuyendo a la ansiedad
digital y al perfeccionismo en plataformas como Instagram y TikTok, donde los
usuarios sienten que cada publicación será examinada minuciosamente por su
audiencia, y más que esto, que cada aspecto presente en esta va a ser criticado,
o va a ser objeto de burla.
Estos sesgos no solo
afectan la manera en que interpretamos la información en redes sociales, sino
también cómo nos comportamos en el entorno digital. El sesgo de correspondencia
contribuye a la cultura de la cancelación, el favoritismo de endogrupo refuerza
la polarización, y el efecto Spotlight intensifica la ansiedad social. Al
entender estos fenómenos, podemos ser más conscientes de cómo nuestra
percepción está moldeada por la psicología cognitiva y fomentar una cultura
digital más crítica, comprensiva y reflexiva.
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